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El corazón de Ulises (Ed. Aguilar, 1999)
Como es habitual en sus libros, Javier Reverte combina la crónica de su viaje con un repaso detallado de la Historia de los lugares que visita. En este caso, el peso de la información histórica predomina en el relato, como no puede ser de otra manera tratándose de Grecia. Javier Reverte traza un recorrido perfecto para ser imitado al detalle, si se dispone de un mes para viajar y de unos ahorros para costearlo. Estas son las paradas de su periplo: Argos – Nauplia – Rodas – Kastellorizon – Costa mediterránea de Turquia (Mileto, Efeso, Esmirna, Pergamo, Çanakkale, Troya) – Estambul – Trabzon – Alexandrópolis – Tesalónica – Tebas – Atenas – Delfos – Missolonghi – Cefalonia – Itaca – Alejandría. Un párrafo, de la página 316 del libro, dedicado a su visita a la llanura de Maratón: “Durante dieciséis generaciones […] los habitante de Maratón creían escuchar cada noche los gritos de guerra de los hoplitas de Milcíades, las voces de ataque de los héroes, los aullidos de agonía de los persas. No sé si hoy sucederá algo parecido, pero hay rosas y claveles al pie de la estela gloriosa de Maratón, veinticinco siglos después de la batalla. Los griegos no olvidan que Asia fue detenida en esa batalla justo en el momento histórico en que nacía la democracia como forma de gobierno, y todos los europeos deberíamos disfrutar de tal alegría. La capital de la Unión Europea tendría que estar en Maratón, en lugar de alzar su sede en la sosa Bruselas, una ciudad que ha realizado pocas hazañas importantes en su historia, salvo guisar de cien maneras diferentes los mejillones y fermentar cada año millones de litros de cerveza cabezona.” |